Muestra de poesía comprometida de Roque Dalton

Roque Dalton

Arte: Rosalina Arteaga

El Olvido

Anoche soñé que me decían: tu amor ha muerto.

Tu amor, la dulce amada de tu juventud,

ha muerto.

En una ciudad fría del Sur

donde los parques son una gran gota de rocío,

a la hora en que la niebla es aún virgen.

y el cielo se rehúsa

a la mirada de los desesperados.

Y murió -me decían- sin pronunciar tu nombre.

En El turno del ofendido

***

Tercer poema de amor

A quienes te digan que nuestro amor es extraordinario

porque ha nacido de circunstancias extraordinarias

diles que precisamente luchamos

para que un amor como el nuestro

(amor entre compañeros de combate)

llegue a ser en El Salvador

el amor más común y corriente,

casi el único.

En Historias y poemas de una lucha de clases

***

La verdadera cárcel

Oh mi país sus ojos descarriados

sólo flores en homenaje de su muerte adivinan

año de la profundidad tempestad deshabitada

pero en espera de su gota de fecundación.

Bienvenida entonces enhorabuena la locura

voy a comprarle un caramelo para que me defienda

y así poder volar alguna vez al mundo

luego de este sumergimiento mortal.

Prefiero sabedlo la locura a la solemnidad:

hojeo mi alma mis guadañas mis vértigos

y no es en otros términos la respuesta florida.

Así confío en la potencia del abandono

o del alarido angustiado que permanecerá como prueba

de mi remota inocencia.

Menudo esfuerzo hice para tener fe tan sólo en el deseo

y en el amor de quienes no olvidaron

el amor y la risa.

En Taberna y otros lugares

***

Temores

Cuando la nieve caiga en mi país

Doña Ana no estará más en su vergel

canas de coco verde arrugas dulces del maíz

cerrada estará la rosa abierto estará el clavel.

Cuando el otoño conquistador lleve sus manos a mi país

el General Beteta habrá regresado del Petén

oh deshielo sin hielo oh vidrios de fuego feliz

con mil cuatrocientos hombres marchando bien.

Hostia por los deseos púrpura no te perderás

el viento de las doradas playas corona tus miedos

en cada tiro un conejo hasta la raza destruirás

olor de yeso piel hecha para quemar aquí me quedo.

Gracias a Dios y a la flor de Izote y

a la exactitud de Varela

heráldica gratísima sabiduría lentamente baladí

oxidada por esta lejanía del alma en vela.

País mío vení

papaíto país a solas con tu sol

todo el frío del mundo me ha tocado a mí

y tú sudando amor amor amor.

En Taberna y otros lugares

***

Triunfador solitario

Ah mi risa perdida entre las algas

ah mi primera lámpara vencida

Un ángel frío de sudor un ángel firmemente débil

golpeado en su volar por las paredes

ha llegado a mi frente

Nada tiembla

Tan solo a preguntar por mí se atreven

los más audaces hoy que la tarde ha sido derrotada

Los demás huyen lejos

Esperan los estímulos del sol para clavar mi nombre

invocando en su sed todas las jaulas

¿Por qué?

¿Por qué?

Sé que todo es inútil en mi contra

Los demás no lo saben y por ello

temen a las hormigas que dará mi cadáver

Si pudiera deciros cuánta gracia me causa todo esto

con sus sórdidos pétalos y su arrugada música

oficiantes por fe del naufragio

Es hora de dormir

en todas partes

Tardía hora de dormir

En El turno del ofendido

***

Estadísticas sobre la libertad

La libertad de prensa del pueblo salvadoreño

vale 20 centavos diarios por cabeza

contando solo a los que saben leer

y tienen más de veinte centavos que les sobren

después de haber alcanzado a medio comer.

La libertad de prensa de los grandes

comerciantes industriales y publicistas

se cotiza a mil y pico de pesos por página en negro y blanco

y a no sé cuánto la pulgada cuadrada

de texto o ilustración.

La libertad de prensa

de Don Napoleón Viera Altamirano

y los Dutriz y los Pinto y los dueños de El Mundo

vale varios millones de dólares:

lo que valen los edificios

construidos con criterio militar

lo que valen las máquinas y el papel y las tintas

las inversiones financieras de sus empresas

lo que reciben día a día de los grandes

comerciantes industriales y publicistas

y del Gobierno y de la Embajada Norteamericana y

de otras embajadas

lo que extraen de la explotación de sus trabajadores

lo que sacan del chantaje (“Por no publicar la denuncia contra el distinguidísimo caballero

o por publicar oportunísimamente el secreto

que hundirá al pez más chico en la arena del fondo”)

lo que ganan en concepto de derechos sobre

“exclusividades” por ejemplo

toallas Amor es… Estatuas Amor es…

lo que recaudan diariamente

de todos los salvadoreños (y guatemaltecos)

que tienen 20 centavos disponibles.

Dentro de la lógica capitalista

la libertad de prensa es simplemente otra mercancía

y de su totalidad

a cada quien le toca según paga por ella:

al pueblo veinte centavos diarios por cabeza de libertad de prensa

a los Viera Altamirano Dutriz Pinto y etcéteras

millones de dólares diarios por cabeza

de libertad de prensa.

En Historias y poemas de una lucha de clases

***

Roque Dalton (San Salvador, 1935-Quezaltepeque,1975). Poeta. Estudió leyes en la Universidad del El Salvador, siendo miembro fundador del Círculo Literario Universitario. Posteriormente, estuvo en el país de Chile para estudiar Jurisprudencia, así como la carrera de Etnología en la Universidad Nacional Autónoma de México. En 1957 viajó a Moscú como delegado salvadoreño para participar en el Sexto Festival de la Juventud y los Estudiantes por la Paz. Debido a su actividad subversiva vivió en el exilio en países como México, Checoslovaquia y Cuba, país en el que recibió instrucción militar después de la invasión norteamericana a la Bahía de Cochinos. En 1969, regresó a Cuba y ganó el Premio de Poesía Casa de las Américas por su libro Taberna y otros lugares. Retornó a su natal El Salvador para alistarse en las filas del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP), donde tomó el pseudónimo guerrillero de Julio Delfos Marín. Debido a desavenencias con su mismo grupo guerrillero fue perseguido y ejecutado por éste en 1975. De entre sus mayores influencias literarias se encuentran los movimientos surrealistas, el vanguardismo europeo, así como los poetas Ernesto Cardenal, Roberto Fernández Retamar, Nicanor Parra y Otto René Castillo. De su obra figuran los libros de poesía y novela como: La ventana en el rostro (Ocean Sur, edición 2015), El turno del ofendido (Ocean Sur, edición 2015), Taberna y otros lugares (FCE, edición 2019), Las historias prohibidas de pulgarcito (FCE, edición 2022) y Pobrecito poeta que era yo (Ocean Sur, edición 2019).