Epitafio de Tomás Elías, alias el doctor

Antidio Cabal

Arte: Aurora Quiterio

Epitafio de Tomás Elías, alias el doctor

Aquí yace un catedrático cuya sabiduría

lo llevó a cultivar la ignorancia

basándose en el conocimiento.

Caminante, no pongas flores en su tumba,

no las entendería.

Epitafio de Oditian Blaca, alias el ido

Yo, Oditian Blaca, con profesión errante,

filósofo menudo, poeta pequeñito, hombre confuso,

amedrentado en el tiempo, apartado

de la minoría morbosa, de la mayoría morbosa,

nunca tuve partidarios en la horrenda sociedad,

siempre fui amado como segundo plato,

una mujer me amó y yo no amé su amor,

mis amigos están lejos, yo también estoy lejos,

yo siempre viví más lejos,

nunca hice caso del noticiero teológico

ni de los capítulos legales y otros códigos y polvos,

no tuve comida fija,

fui profesor de piara estudiantil,

mis hijos y yo no somos mis hijos y yo,

estuve en todas partes menos en mí mismo,

una vez estuve enamorado y no pasé el examen,

poseía una memoria fenomenal,

fui gris, fui difícil, fui tibio,

fui un veterano en sombras anormales, la principal la mía, nadie me necesitó para existir,

caminante, tócame un son de guitarra.

Epitafio de Ambrosio Montero,
alias el bajito

Aquí yace un imbécil organizado.

Siempre respetó lo que no amaba.

Indignado, el amor huyó de él.

Antidio Cabal (España, 1925 – Costa Rica, 2012). Poeta, ensayista y difusor cultural que a los 23 años salió de su país para deambular por otros como Costa Rica y Venezuela, donde cursó la Licenciatura en Filosofía en la Universidad de Caracas. En 1955 inició en el primero la Colección Oro y Barro, dedicada sobre todo al género de la poesía. En la ciudad de Caracas publicó en Ediciones Expediente la obra de Ernesto Cardenal, de quien fuera su primer editor y prologuista. De nuevo en Costa Rica, fue cofundador de la Editorial Costa Rica, del Suplemento Cultural Forja y también director de la Editorial de la Universidad Nacional. De entre sus obras se destacan Poesía de uso (Amargord Ediciones, 2013), Epitafios (Kriller71, 2014), Poesía y Error (Universidad Nacional Heredia, Costa Rica, 1997) y Guiniguada(1959) (Ediciones Idea, 2008), por la que habría recibido el premio Pedro García Cabrera, concebido por Caja Canarias