Línea de Muerte / El Trueno

Carlos Campos

Arte: Fernando García

Línea de Muerte

La línea que me lleva a morir bifurca en miles de escenas que no entiendo. No pretendo llegar a entender aún si quiero y puedo entenderla. Pero tengo la confianza de quien siente un peso preciso: hay sentido, aunque la dirección quede apenas esbozada en la imaginación. Voy a morir, y está bien que así sea. Si la muerte cesara de tomarme en cuenta, yo sería uno menos de todos ellos, de quienes seguido admiro a muchos, de quienes amo a tantos, de quienes lleno el placer de ver, placer que ya solo rebosa, y que con ellos estalla en reflejos del desparrame que al final es toda carcajada. La línea que me lleva a morir tiene voces, y ellas hablan y marcan una corriente murmurada de tonos y ritmos, de historias y temas, de géneros que se dejan abrazar, de vocativos, de silencios, de onomatopeyas y suspiros sin traducción. La línea que tengo bajo los pies lleva a la muerte, y yo pienso seguirla, balanceando sin cuidado y sin saber cómo no todo cae y quiebra, quejas y alabanzas, visiones y voces, saberes y sorpresas, cuidados y despilfarres, difamaciones del sí, pedestales, tazas de café vacías, ojos llorosos y narices sangrantes, ayuno y comida,ayuda y consejo, caídas usuales en lo trivial y extraños estallidos extraordinarios. La línea que me lleva a la muerte es mía y no es vacía: es mía; y es bueno tener, y tener algo que oculta dentro lo que muestra, como una matrioska, que dentro tiene lo que la escondía del contacto de afuera; es saber que cuando mi dueño me compra, conmigo compra su ser. La línea que me lleva no es una línea. Es un punto apenas brillante a ojos de la estrella que me llama, que nos guía, que nos hermana y alimenta.

El Trueno

Tú eres un cadáver esperando que la lluvia lo reanime;

y aún resta mucho de invierno.

(Antier escribí esto; ayer llovió. Ahora el cielo truena).

Carlos Campos. (Nació en la Ciudad de México, 1989). Estudiante de Filosofía por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.