Ver llover sin mojarse

Diana Ramírez Luna

Arte: Georgi Maekaneku

¡Qué bonito es ver llover sin mojarse!
Rozan gotas los cristales, lamen, una a una la ventana hasta formar una ciénaga y alcanzar el orgasmo de una idea: que no hay más que este sonido angular del tacto húmedo.

Ver llover sin mojarse.

Y del otro lado de la avenida estás tú, mojado mirando llover. Estás tú y extiendes la mano y abres y cierras el puño invitándome a una fatua humedad.

La franca agonía de la lluvia en tu cuerpo me despierta.

Te vistes de espuma frágil, lúbrica, de tacto liviano. Enfundado tu cuerpo etéreo en brisa, sólo él lejano, más que las nubes. Mechones negros besan tu frente y pienso que soy yo quien quiere besarla. Quiero tu frente y tus ojos y lengua, tu lengua húmeda, quiero morderla, contraerla.

No cesa la lluvia y es grato ver llover sin mojarse.

Retorna tu tacto, el deseo patea la ventana, la abro y asomo la cara, extiendo los brazos y me moja los pechos tu espuma obtusa, álgida, aún lejana.

Esa que ves claudicando es mi sombra.

No le importa irse o venirse. Se aleja, agoniza, te lame una oreja y se vuelve gota, roza tu cuello y remata en tu verga. Te observo cerrando los ojos, mirando, acaparando la luz y su peso bajo tus párpados; ya no me da miedo mojarme.

Al otro lado de la avenida están tú y tu lengua, y esa obtusa espuma y las gotas que ríen y lloran y gimen. Estás tú, que me abres los brazos, me ciñes el cuerpo, me estallas las bragas, me sorbes el cuerpo y empapas en vilo.

Diana Ramírez Luna (Ciudad de México, 1992). Escritora mexicana. Fue colaboradora en la revista Gaceta Políticas, también publicó algunos cuentos en la antología Once Navajas. Narradores al Filo de los Treinta del proyecto “Tierra Adentro”, entre otras. Ha  publicado los libros de cuentos A hurtadillas (Sediento Ediciones, 2013) y el más reciente, Como un Bolero (Literalia, 2018). Es fundadora de LibroObjeto Editorial, además de ser coordinadora del proyecto Nido de Poesía en la revista El Tecolote.