Mario Campaña

I
A Bruno Montané
Ronroneo lejano del pensamiento
Cuando se marcha como un fantasma
Y nuestras manos de tortuga se alargan
Hasta el hueco del corazón
Y la amapola escondida cuece la carne cruda.
Esta es la hora.
En la mente una lumbre avisa.
Nuestra travesía a ras de suelo
Arrastrando velas del pasado proceloso;
La misma desorientada memoria sangra.
De océano en océano sopla
La alargada llama extinta.
Aquí tensos y arrepentidos dormitamos.
Afluencia de nuestras aguas velatorias,
Turbulencia de algas consagradas.
Aún puedo amar a todos los muertos.
Priora la promesa de la vida, animal
Mordaz aventado en los caminos.
Prosternados en los mismos templos
De noche serpentinas salen de las bocas
Hacia las montañas de la cólera
Y nuestras mentes ruedan avanzando
Hasta desertar en el amanecer
Cuando la alegría golpea el corazón
Y sus disfraces funerales.
En tiempos de exterminio bailaremos
El bolero de la muerte,
Unos a otros acoplados.
Cabalgaremos sobre puentes sumergidos,
Sobre llanuras prodigiosas gozaremos,
Y aquellos muertos como botas y sandalias
En desuso llevaremos
A innumerables vertederos.
En las inagotables tierras del Señor
Todas las ventanas se levantan.
Se estremecen cuerpos calcificados,
Hasta que en la orilla vuelva a amanecer
Como en los primeros días de fiesta.
II
Con el sol en el pecho sentada
Y la sonrisa arcaica en el rostro
Hoy te he visto, musa enmudecida
Pensativa y melancólica.
Ignoro de qué mundo formas parte
Lo humano es solo un pestañeo
Viajan secretas las semillas de los muertos
Árboles de nuestro valeroso calendario
Creciendo sobre el cielo deshojado.
Extraña verdades de una leve ebriedad, musa,
Entre el encantamiento y la muerte.
Condición de nuestra honradez:
A diario ascendemos a un farallón de nubes
A entregar reliquias a la prole venidera.
Somos los peces adobados de la pesca
Milagrosa, oh musa ausente.
Frente a tu rostro de piedra la tromba
Nos arrastra.
III
He aquí nuestra herencia:
La configuración de un pez raro
El mundo desperfecto del mar
Que acostumbra a hablar de noche
Con su lengua ya raída
Sus numerosas terminales destruidas.
El pez raro entero y tembloroso
Nadando en su curso de aguas póstumas.
Vivir es su sueño refractado
Cuando viaja en las riadas de este mundo.
El pez raro bate sus alas y se hunde Boqueando con su cabeza de flor muerta.

Mario Campaña (Guayaquil, Ecuador, 1959) es poeta, narrador y ensayista. Sus últimos libros de poemas son: Aires de Ellicott City (Candaya, 2006), En el próximo mundo (Candaya, 2011), Pájaro de nunca volver (Candaya, 2017) y Poesía reunida 1988-2018 (Festina Lente, 2018). Es fundador y director de ‘Guaraguao. Revista de cultura latinoamericana’, que se edita en Barcelona desde 1996.